Wednesday, February 15, 2006

Capítulo 4- Cuidado con los clásicos

Sipo' me han seguido pasando cosas raras...
Resulta que un día Domingo se me había olvidado que me tocaba ir a hacer clases a la punta del cerro más cuico de stgo! Claro, como no llegan micros directas desde mi casa ni tampoco el metro tuve q caminar hasta el paradero de micro con mi mochila repleta de conocimiento (más cargá q la cresta) y con ese brillante sol de las 2 de la tarde.

Llego al paradero y me percato de que hay una gran cantidad de flaites vestidos de colocolinos alrededor mío con cajas de vino (no es por tenerles mala, pero estos eran verdaderos flaites, con o sin la polera del colo) . "Oye wueón, ya llevamos kleta esperando la 611 asiq apliquémole a la camina' y vamo a pata pa'l otro paraero noma'... si el chofer chucha tu mare no nos va parar... ¡oye gil culiao, déjame vino chucha tu mare!"... ¿La 611 dijeron?, si es q mi mala suerte no cambia... ésa era la misma micro q estaba esperando!!! De repente aparece la 611... "Ahí viene wueon! ('Sí.. ahí viene!') guarda la caja chucha tu mare q el gil no nos para ('Por favor guárdala q tengo qllegar a hacer clases!!!')" Claramente venía la micro llena con el resto de los barristas cantando: "Lo más importante en la vida es acuchillar al chuncho y q sangre hasta morir... rié cuando el chuncho esté sangrando, rié cuando se vaya a morir... " y siguieron con cosas q bloqueé de mi cabeza mientras yo miraba que la micro venía...pasaba.... pasó y se fué... 'Por la cresta $%&&! ,y yo que tengo q llegar temprano!!!' Y en un acto de rendición caminé hacia el metro y decidí q desde la úuuulllltima estación iba a tomar una micro (Asi como iba, la plata q iba ganar se me iba a ir en puro viaje).

Me subí al metro en la línea amarilla (no me acuerdo q número de línea es) y todo iba tranquilo hasta q llegué a hacer la combinacion para la línea roja... Ésta es la descripción del lugar (y presten atención pq igual soy enredá pa' explicar): Metro nuevo, de ésos q vienen todos en uno. En los sectores de las puertas a los costados de la q me iba a subir (..... si .... se van a demorar en procesar eso) estaba lleno colocolinos saltando y gritando. Justo en el pilar del medio (ése pa' firmar a la gente) había una vieja ciega y retorcida en una silla de ruedas q era guiada por un viejito como de 60 años (parece chiste, pero es verdad). Tres gringos estaban mirando el techo pa' tratar de ver los puntos sobre líneas decolores.

Se abren las puertas y trato de acomodarme en el vagón, girando cuidadosamente y meticulosamente mi trasero pa' no pegarle a la vieja con el enorme bulto de mi espalda. Se cierran las puertas y el olor a axe-la comienza sentirse, así como tb el vagón comienza a saltar al ritmo de las canciones colocolinas: "Colocolito de mi corazón, la garra blanca q te quiere con pasión.... lala lalá lala lalá"... lala lalá y la vieja q no cachá na' y empieza a decirle al viejo "¿Viejo q pasa?¿pq se mueve tanto el piso?" Mientras yo trataba de entender a dónde querían llegar los gringos, me di cuenta q hay una enorme plaga de cololinos q se saben todas esas canciones q en nunca en mi vida había escuchado, pq muchos cantaban en voz bajita, mientras el resto q no se las sabía nos cagábamos de la risa.....

"Metro Universidad de Chile" dice la voz gangosa del metro y miro hacia a fuera ..¡¡¡¡Camisetas de la U. de Chile tb!!! Veo q los colocolinos comienzan a gritar como perros con furia, mientras los q estaban afuera sacan palos y corren hacia las puertas q aún no seabrían...'Concha ·$%&, va quedar la cagá' pensé. Abrieron las puertas y... zas! un escupo voló sobre mi cabeza... zas! una piedra pasa porsobre la vieja cruzando desde una puerta a otra!!!. En un intentodesesperado por mantenerme viva me encogí al lado de un asiento y pude apreciar q el gil del chofer atinó a cerrar la puerta (sip, estoy igual q los flaites, pero es q es un gil)... 'TIT...TIT...TIT TIT..TIT!!!!' Trataban de cerrarse las puertas mientras q la gente no atinaba a salir. "GO! GO! GO!" grita uno de los gringos y todos comenzaron a 'apretar cachete'... "¡¡Cuidado con la vieja!!" grité (no pude mantener el respeto y decir 'señora') mientras la gente empujaba la silla de ruedas y la vieja se elongaba pq no soltaba el pilar (no cachaba una). Le agarré la mano y se la despegué del pilar y la saqué. Le dije al viejo q me siguiera para q nos paráramos al lado de un pilar...nos estábamos acomodando (pa' q se terminaran de agarrar en el vagón) cuando " Concha su madre!!! " Los colocolinos se bajaron del metro y venían corriendo donde estábamos nosotros!!!... "Pá pá" (un disparo por siacaso)... "Pá pá" (otro disparo)... La vieja llora y llora,mientras el viejo maldice santiago "Es q mi señora está enferma y uno se vé obligado a venir a sanarse a la capital" me dijo después (y resulta q casi se murieron con el puro movimiento del metro).
Nos corrimos hacia el metro y los colocolinos subieron las escaleras "Vai a ver chucha tu mare... te voy a sacarte la concha tu mare... gilculia'o" alcanzaron a decir cuando se aparecen dos guardias q les abren las puertas pa' q se salgan de la estación y dejarle el metro a los de la Chile. Finalmente me fui en ése mismo metro pero cantando canciones de los chunchos y nunca más volví a hacer clases a esa niña (llegué muy tarde y además es muy peligroso viajar tan lejos)

2 comments:

Anonymous said...

jaajajajajaja.....la wea freak!!!! esto te paso en el carrete q tuviste este fin de semana?
parece q tu viajas siempre en metros y micros fantasmas lleno de freakies....

javier

Anonymous said...

Mi querida mona....

La verdad que despues de leer estas historias q mandaste, no pude hacer menos q cagarme de la risa y de asombro tambien, pues no te puede pasar tanta huea junta.... Te recomiendo que escribas un libro con todas estas historias, dema q despues hacen la pelicula, jajajaja. Se me ocurre:
"Aventuras de una pajarona" o "La Mona en la Ciudad" o "Cuentos de
candados barras y cebollas". Sigue mandando cuentitos como estos. Yo
cuando me acuerde de algo asi lo escribo y te lo mando (al correo!!!!).

Ya po lokilla...cuidate y besos.

Héctor